La idea de cruzar el Atlántico en un pequeño bote a remos ya es loca de por sí. Especialmente cuando no tienes experiencia en remos. Los cuatro jugadores ingleses de polo Bobby Dundas (hdc +3, 29 años, 10th Viscount Melville), Henry Brett (hdc +5, 38 años), James Glasson (hdc +3, 39 años) y Fergus Scholes (hdc -1, 31 años) se animaron sin embargo. Como el Atlantic Polo Team formaron parte del Talisker Whisky Atlantic Challenge, el concurso de remo más dificil del mundo.

La ruta llevó desde San Sebastian de La Gomera en España 3.000 millas a través del Atlántico. El bote de 6,4 metros de largo “Tiny Dancer” se convirtió en su hogar por siete semanas. En esa pequeña superficie debían comer, dormer, preparar agua – y también remar, remar, remar.

Solos con las olas, los aventurosos jugadores debieron pasar muchas necesidades y esfuerzos. Luego de cinco días, una violenta tormenta los forzó a quedarse tres días en la pequeña cabina de 2.4 metros de largo y 1 metro de ancho. Dos hombres cayeron fuera de borda Debido a la tormenta, flotaron hacia el este y pasaron días para retomar las millas perdidas. Pero el tour tuvo también grandiosos y memorables momentos.

Luego de 48 días el Atlantic Polo Team llegó al puerto de la isla del Caribe, Antigua – esto los convirtió en ganadores del torneo en la categoría de cuatro personas y el segundo lugar del desafío completo. En el comienzo, casi nadie podría haber pensado que este fantástico esfuerzo fuera posible.

Para Henry Brett, fue la experiencia de su vida, la cual lo hizo más fuerte y concentrarse más. Recién llegado a tierra fierme, POLO+10 habló con el jugador de +5 y sus planes para el future, el sentimiento de pasar casi siete semanas en una pequeña cáscara de nuez en un grupo de cuatro, lo importante que un pequeño trozo de cuerda puede ser, y por que el chicken korma es lo mejor.

POLO+10: Felicitaciones por su gran actuación. En el comienzo, nadie habría pensado que ustedes eran capaces de hacer esto. Antes del comienzo, creían poder triunfar? Después de todo, ninguno tenía experiencia en remo…
Henry: Hablamos mucho de eso, pero nuestro objetivo superior era cruzar lo más rápido posible. Sabíamos que mucho dependía de nuestras condiciones, pero no había mucho por planear.

POLO+10: ¿Ninguno de ustedes había remado anteriormente?
Henry: No, ninguno. Entrenamos en máquinas de remo.

POLO+10: ¿Cómo se les ocurrió formar parte del desafío?
Henry: Fue una idea de James Glasson. Yo comencé a hacer correr la bola yendo a un seminario con Bobby Dundas y de ahí siguió su curso. Originalmente lo ibamos a hacer con Jamie Lehardy, pero decidió que no. Fergus Scholes nos contactó cuando lo escucho, y completamos el equipo. Todo se hizo realidad muy rápido.

POLO+10: Estuvieron casi siete semanas en este pequeño bote de 6,4 metros. ¿No se pusieron nerviosos entre sí?
Henry: Tan poco tiempo en tan poco espacio, con pocas horas de sueño y estando incómodos lo hicieron un poco difícil. Pero todos los botes tienen que luchar con eso. Es parte de la carrera. Te das cuenta que tienes que hacer el trabajo y eso es lo que hicimos. Vuelta a tierra firme no podíamos estar más felices. ¡Y aún somos amigos!

POLO+10: ¿Cómo manejan el tiempo?
Henry: Remábamos en turnos de dos horas, así que hacíamos dos horas de remo y dos horas de sueño. Nos llevó un par de semanas acostumbrarnos al ritmo. Las cabinas se pueden poner muy calurosas – al principio era una pesadilla. Especialmente en el principio la cabina era muy claustrofóbica. Pero al final del viaje hasta me gustaba mi cabina, aunque no pudiera estirar las piernas y mi colchon estuviera siempre húmedo.

POLO+10: ¿Como era su rutina diaria en altamar?
Henry: Tratar de hacer las cosas más pequeñas se hace mas complicado. Cambiarse de ropa puede ser muy dificil. A veces a la noche solo dormíamos en nuestros salopettes húmedos y chaqueta, para así tener más tiempo para dormir antes de tener que cambiarnos dos veces en dos horas.

Teníamos un teléfono satelital a bordo. Todos los días hablábamos con nuestro enrutador climático que nos decía que pasaría con el clima. También teníamos iPods, y los usábamos para escuchar música y audio books. Esto nos ayudó a entretenernos. A veces cuando hacía mucho calor, saltábamos al mar.

No teniamos baño, entonces usábamos un balde y tirábamos los contenidos al mar. Muy a menudo, estarías hombro a hombro con la persona que necesita el baño. Todo sucede al lado tuyo.

Estábamos solos todo el tiempo. No vimos otro bote por seis semanas. Sólo una semana antes que lleguemos vimos al bote que era nuestro bote de guarda – verlo fue un sentimiento grandioso.

POLO+10: ¿En terminus de nutrición el desafío no fue un viaje gourmet, verdad?
Henry: En lo que se utilizaba más tiempo era en hacer agua. Teníamos una bomba manual que desalinaba el agua de mar. 500 bombeos hacían aproximadamente un litro de agua – eso nos llevó un tiempo. Necesitábamos el agua también para nuestra comida. La comida que teníamos era en su mayoria seca a la que le teníamos que añadir agua caliente. En realidad, era bastante buena, especialmente el chicken korma, era delicioso.

POLO+10: Luego de cinco días en el mar encontraron una tormenta fuerte…
Henry: Eso fue bastante horrible. Todos sufríamos mareos ya que fue en la primer semana en el mar. Las olas eran inmensas, mas o menos nueve metros de alto. Nos sentamos en las cabinas por tres días y tres noches. En este momento no comí nada, sólo tomé un poco de agua. Nada hubiese permanecido en el estómago. Dos hombres cayeron fuera de borda, afortunadamente, no pasó nada.

POLO+10: ¿Qué sucedió?
Henry: Fui el primero en ir fuera de borda. Lo primero que recuerdo fue pensar cuan cálida era el agua. Todo sucedió muy rápido. Cuando la ola me tocó, estaba intentando meterme en la cabina – repentinamente estaba siendo arrastrado bajo el bote por mi cuerda de seguridad. En ese momento te das cuenta que sin ese trozo de cuerda nunca podría haber vuelto al bote.

POLO+10: ¿Cuales fueron las mejores y peores experiencias para usted?
Henry: Surfear las olas bajo la luna llena con Bobby Dundas – eso fue mágico. La peor experiencia definitivamente fue la tormenta.

POLO+10: ¿Cuál fue su primer pensamiento cuando pisó tierra firme por primera vez luego de siete semanas en altamar?
Henry: Sólo estaba aliviado y feliz de ver a mis padres y hermana.

POLO+10: ¿Los afectó fisicamente el viaje?
Henry: Estabamos todos en buena forma, así que nos sentimos bien. Perdimos un poco de peso y nos bronceamos. ¡Fantástico! De vuelta en tierra firme, tuvimos que adaptar nuestro equilibrio, ya que no estábamos mas en un bote en movimiento. Esto nos llevó alrededor de dos días.

POLO+10: Son todos jugadores de polo. ¿Puede esto beneficiarlos para el viaje?
Henry: No lo creo. Podría haber sido beneficiosa un poco más de sabiduría acerca del mar.
Una cosa que puedo asegurar: jugar al polo es más facil que remar a través del Atlántico.

POLO+10: ¿Cree que el desafío lo ha cambiado?
Henry: Creo que me ha hecho concentrar más y me ha dado más confianza para futuras ideas que tengo, sean privadas o de negocios. La experiencia más importante fue reconocer que uno puede lograr todo siempre y cuando lo desee: En el comienzo el desafío parecía tan grande pero si te mantenías en pie y enfrentabas la situacion puedes llegar al otro lado. El desafío fue la aventura de mi vida y al mismo tiempo lo más difícil que tuve que hacer.

POLO+10: ¿Volvería a hacerlo?
Henry: No, ya está hecho.

POLO+10: ¿Qué es lo que sigue?
Henry: Me gustaría tener otra aventura, pero esta vez en tierra firme. Todavía no he decidido…

Estimado Henry, gracias por la entrevista. Te deseamos buena suerte en tus aventuras, buena brisa y mares (☺) y muchos éxitos en el polo. Nos veremos pronto.

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