Por John Francis Jackson

Cuando Adolfo Cambiaso, junto con su equipo, La Dolfina, ganaron el Abierto Argentino 2013, no fue sorpresa que uno de los caballos que el montó, Chocolate, fuera premiado con la copa Susan Townley, el reconocimiento como el mejor caballo en jugar el torneo. Después de todo, se cree que Cambiaso tiene mas de 1,000 caballos en sus haras.

Ha invertido una cantidad considerable de dinero en su programa de transferencia de embriones, así como también se ha aventurado en clonar caballos. De hecho, su clon Show Me atrajo toda la atención durante el Abierto, debido a que este fue el primer clon en jugar un torneo tan importante. Pero al final, los honores fueron a Chocolate. La mayor sorpresa fue que Chocolate no era un caballo de las haras de Cambiaso, ni tampoco argentino.

Argentina s conocida por producir los mejores caballos de polo del mundo. Cambiaso es reconocido como el mejor jugador de polo, no sólo hoy en día pero tal vez de todos los tiempos. Pero esta vez, un “préstamo”, montado por Cambiaso, derrotó a lo mejor de lo mejor.

Poco tiempo luego de la final, una nota de felicitaciones fue publicada en internet por El Dorado Polo Club en Indio, California, declarando que Chocolate era un caballo “fuera de las pistas” del sur de California. Esto causó una sensación. Es raro que otro caballo que no sea argentino juegue a este nivel de competencia en el Abierto Argentino. Es aún más sorprendente escuchar que un caballo rechazado de las pistas de carreras se haya llevado el raro honor de ser el mejor caballo en juego. Como el dicho dice “si parece demasiado bueno para ser verdad, probablemente lo es”.

De hecho, Chocolate NO es un caballo “fuera de las pistas”. Nació y fue criado en California y su linaje incluye caballos de polo.

Los caballos de carrera, cuando fallan en triunfar o tener un lugar en la pista, son de poco uso para sus dueños y se venden frecuentemente a precios bajos. Esto los convierte en una manera accesible de tener caballos poderosos para muchos jugadores de polo, particularmente en los Estados Unidos y Sudáfrica. Los caballos de carrera son casi siempre pura sangre y esta crianza es preferida entre los jugadores de polo de alto handicap.

No todos los caballos son candidatos para el polo, sin embargo. El caballo debe tener un corto y flexible lomo, cañas cortas y un cuello flexible. Esto es importante debido al constante pisoteo y los giros necesarios en el polo. Los caballos de carrera tienden a ser altos y su cuerpo largo. El caballo de carrera ya ha sido entrenado para ir para adelante, ser montado y liderado. Las riendas no van sobre el cuello, un factor esencial para el juego del polo. Además, el estado mental del caballo es importante. Los pura sangre tienden a ser nerviosos o temperamentales. Los caballos de polo necesitan ser tranquilos, durante el juego y entre otros caballos. Todos esos factores son razones por las cuales tan pocos caballos de carrera son actualmente convertidos en caballos de polo.

Chocolate, un Bay Gelding, nació en Junio de 2003 en el Santa Ynez Valley en California del sur, hijo de Morning Star y Empress, ambos pura sangre. Su progenitor, Morning Star, pertenece a Joel Baker. Su progenitora, Empress, pertenece a Ken Berry, y Berry fue el primer dueño de Chocolate. Parecen haber varias diferencias de opinión acerca de los orígenes de su madre. Joel Baker mantiene que Empress no era un caballo de carreras “fuera de pista”, mientras que Ken Berry cuenta una historia diferente. Según Berry “Compré a Empress de un jugador de polo llamado Brad Ramsby que me dijo hoy (16 de Diciembre de 2013) había comprado la hembra de Danny Juarez, un jugador y entrenador de polo de la Costa Oeste que, de hecho, compró a Empress de la pista de carreras y la entrenó. Jugué con Empress por más de 10 años. ¡Qué caballo de polo!”.

El linaje de Morning Star es más completo. El es uno de los pura sangre criados en “en casa” por Joel Baker. Baker dice “El padre de Morning Star, Pascanell, era un potro de 6 meses cuando lo compré. Era un poco pequeño, pero muy bien criado. Russell Drake, el administrador de la granja River Edge TB Farm (cerca de Buellton, California) lo compró en una venta de pura sangres y me dijo que no lo domestique, sino que lo use para reproducción. Yo seguí y lo entrené para polo”.

“La abuela de Morning Star, Wisteria, vino desde Eddy Moore (un jugador de 9 de handicap de Argentina) y fue vendida a Michael Butler por Stuart Mackenzie (jugador con 9 de handicap en Nueva Zelanda) para jugar en los 70s. Fue posible para mi comprarla de Michael y fue uno de mis mejores caballos a finales de los 70’ y comienzos de los 80’. Ella fue uno de los caballos que llevamos a Argentina para jugar la Copa de las Americas. Morning Star ha tenido casi 40 faltas que han sido muy fáciles de entrenar para el polo. Ahora tiene 18 años y es aún muy fértil”.

Ken Berry considera a Empress la mejor hembra con la que el ha jugado polo. El jugador argentino Santiago Trotz jugó a Morning Star y le dijo a Ken que debía cruzar a Empress con el semental. Berry dice “Cruzamos a Empresscon el semental de Joel Baker, Morning Star, y Chocolate fue el primero de tres potrillos de la misma hembra y semental. Mi petisero, Honorio Ramirez, domó a Chocolate, así como también los otros dos, y los entrenó para polo. Tuve la suerte de jugar con Chocolate por tres años antes que Santiago Trotz me convenza de venderlo para polo de alto handicap”.

Esto hizo Berry algunos años atrás cuando vendió a Chocolate a Bob Jornayvaz. Jornayvaz es el patron y jugador del equipo Valiente de EEUU. Valiente fue finalista en el US Open 2013. Adolfo Cambiaso juega para Valiente. Santiago Trotz también llevó a cabo el trato que envió a Chocolate hacia Jornayvaz.

A través de Jornayvaz y Valiente, Adolfo Cambiaso llegó a conocer a Chocolate. El solicitó utilizarlo para jugar el Abierto Argentino. Obviamente, Cambiaso vio algo que le agradó. En sus manos capaces, jugando con Chocolate en la final, elevó al caballo estadounidense al puesto más alto que pudiera alcanzar.

Chocolate quedará en los registros de la historia como un extranjero que surgió para la ocasión. Es novedoso saber que Argentina no tiene un monopolio en los grandes caballos de polo. Pero Chocolate está lejos de ser un rechazo de la pista de carrera. Los buenos caballos de polo llevan tiempo y paciencia, La buena crianza puede ayudar mucho.