Entrevista: Diana Beata Krüger

Desde Marzo de 2013, la argentina Mercedes Albisetti trabaja como veterinaria en los terrenos de Polo Escape, y está a cargo de 75 caballos que habitan alí (53 de ellos son caballos de polo). POLO+10 conoció a la aficionada a los caballos y habló con ella de su trabajo con los equinos, las condiciones climáticas en Tailandia y sus ambiciones de convertirse en una jugadora de polo en el futuro.


POLO+10: ¿Puedes contarnos algo acerca de tus orígenes y tu educación?
Mercedes Albisetti: Nací en el Norte de Argentina. Para mis estudios de veterinaria fui a la Universidad de Córdoba. Luego de cinco años me gradué y comencé mi primer trabajo en un centro de embriones en La Pampa. Trabajé allí con caballos de polo. Luego de este trabajo, viajé a Nueva Zelanda por nueve meses. Allí trabajé para una granja de lácteos, pero también tenían caballos. Decidí trabajar con caballos por que son mi pasión. Los caballos están cerca mío desde mi niñez, crecí con ellos y siempre intenté encontrar nuevos desafíos en diferentes países. Entonces me fui de Nueva Zelanda a Polo Escape. Ahora estoy aquí desde Marzo de 2013.

POLO+10: ¿De dónde viene esa pasión por los caballos?
Mercedes: Desde mi niñez, por que mi familia tiene caballos y teníamos una estancia de mi abuelo. Mi madre es abogada y mi padre ingeniero agrónomo. Así que no trabajamos con los caballos, son un hobby, como nuestros pastores alemanes. Los animales sierpe están alrededor nuestro.

POLO+10: ¿Cuáles son los desafíos diarios en el trabajo?
Mercedes: En total tenemos 75 caballos. 53 son caballos de polo de Polo Escape y doce son de un patron chino. Los otros doce son potrillos o caballos semi-retirados del polo debido a su edad. El desafío es mirar todo en conjunto. Tengo que despertar temprano a las cinco de la mañana. Cuando los petiseros han alimentado los caballos a la mañana, chequeamos sus condiciones físicas y sus heces. Esta es la primer gran tarea del día, saber que pasa. Luego de alimentarlos, estamos listos para el ejercicio. Con los más jóvenes ya comencé el entrenamiento. Tenemos diferentes programas de entrenamiento y planes. Algunos caballos tienen ejercicios para ser montados, otros sólo salen afuera. Tenemos un plan para toda la semana. Esa es la rutina que tenemos cada día. Y por supuesto tengo que chequear los caballos que están bajo tratamiento. Todas las mañanas tenemos nuevos casos, tal vez un corte o un caballo está caiso, y estoy aquí para resolverlos.

POLO+10: ¿Tienes diferentes inconvenientes con las condiciones en cuanto al clima cuando comparas Nueva Zelanda con Tailandia?
Mercedes: El clima es un gran factor, es un desafío diario. La humedad es muy alta aquí, entonces las bacterias crecen rápidamente. Cuando tienes heridas tienes que trabajar lo más rápido posible para prevenir una infección. Esto no sólo hace una diferencia para mí, sino también para los caballos. La mayoría son de Argentina y tenemos algunos de Australia también. Las estaciones y las condiciones climáticas son diferentes en esos países. Hay estaciones en Argentina y Australia donde los caballos tienen algunos problemas. En Tailandia tienen más estrés. Debido al clima cálido y húmedo hay muchos insectos aquí, y por eso debo pasar mucho tiempo en los establos. Necesitamos equipamiento especial aquí para tratar a los caballos de manera apropiada y asegurar su bienestar.

POLO+10: ¿Cuanto dura la performance de un caballo de polo? ¿Cuanto tiempo se puede jugar polo con él?
Mercedes: Hay caballos promedio y caballos especiales. El promedio es cuatro o cinco años jugando en alto handicap. Se comienza lentamente con un entrenamiento suave cuando el caballo tiene dos años. Cuando el caballo ya perdió el temor cuando lo montas, puedes comenzar la escuela de polo con él. En un nivel alto los caballos comienzan a jugar torneos a la edad de cinco años. Pero también tenemos caballos aquí que tienen 16 años. Podemos jugar polo con ellos en torneos de bajo handicap. Básicamente intentamos vender nuestros viejos caballos a un buen hogar donde realmente los cuiden. O los vendemos para el deporte que sean capaces de hacer, como equitación o saltos.

POLO+10: ¿Alguna vez se enamoró de un caballo durante su carrera? ¿Tiene algún favorito?
Mercedes: Si, hay un par aquí que hasta les hablo. En Polo Escape, Cautivo y Delfina son muy especiales para mi. Son muy dóciles y te dejan tratarlos sin problemas. Cuando trabajo con ellos me siento segura.

POLO+10:¿Juegas al polo?
Mercedes: No, nunca he jugado sin embargo he trabajado con caballos de polo antes de venir a Polo Escape. Pero lo hare – es mi nuevo desafío. Creo que comenzaré cuando vuelva a Argentina. Para mi futura siempre quiero estar cerca de los animales y trabajar con caballos, entonces jugar al polo es el próximo paso lógico.

Estimada Mercedes, muchas gracias por la conversación y buena suerte para el futuro.