by María Paula Fernández

Hurlingham, a pocos kilómetros de la frenética Buenos Aires, tiene un aire místico. Esta ciudad tradicional de inmigrantes ingleses, ha sido visitada por la realeza, celebridades y los mejores jugadores de polo, a causa de un lugar muy especial: un taller. Éste taller no es otro pero el hogar de las mejores botas de polo en el mundo. La Familia Fagliano, quien ha sido propietaria del taller desde sus comienzos, abrió sus puertas para POLO+10.

Cuando uno pasa a través de las puertas de Fagliano, el aroma del cuero impregna el aire; la maquinaria, los infinitos estantes que contienen moldes de botas de todos los tamaños, nos permiten reconocer que nos encontramos en un lugar muy especial, con una historia que merece ser contada. Eduardo y Héctor Fagliano, son la cuarta generacion de fabricantes de botas, y junto con su padre Rodolfo, y Germán, el hijo de Eduardo, llevan el taller como sus abuelos lo hacían. Hoy en día, en la era de la producción en masa, las botas Fagliano tienen incontables razones que las hacen excepcionales.

Tuvimos la posibilidad de entrevistar a Eduardo Fagliano, quien muy cordialmente respondió nuestras preguntas:

¿Cuál cree Ud. que es el factor clave que hace que las Botas Fagliano sean tan especiales? ¿Cree que es su calidad, la experiencia que se ha mantenido por más de 100 años, los materiales que utilizan… o tal vez sus (muy) singulares clientes?
Fagliano comenzó con la llegada de mis bisabuelos desde Italia, y aquí, en Hurlingham Buenos Aires, hemos estado trabajando desde 1892, lo cual suma más de 120 años de experiencia. Creo que el factor clave es la selección de materiales. Siempre somos muy detallistas en seleccionar la major calidad para cada par, en concordancia con lo que nuestros clientes esperan, y, claro, llevando a cabo todo el proceso de manera manual, que nos asegura siempre la mejor calidad.

¿Qué es lo que sienten Ud. y su familia cuando un cliente especial cruza las puertas del taller? Son famosos por haber manufacturado botas para la realeza, celebridades, y los mejores jugadores de polo… ¡Deben tener algo de nervios cuando reciben su visita!
Recibir una visita especial, es siempre una grandiosa experiencia, que nos sensibiliza mucho, y es un recordatorio del reconocimiento que hemos conseguido a través de los años. Sin embargo, creems que todos los clientes deben ser tratados como reyes, y lo tenemos en cuenta siempre.

¿Cuál es el par de botas más singular que han hecho a pedido?
Bueno, hemos tenido muchísimos… algunos de ellos incluyen difíciles bordados en cuero como logos de clubes de polo, monogramas, iniciales, ¡pero siempre hay un nuevo desafío esperándonos!

En este momento hay tres generaciones de la familia trabajando al mismo tiempo, en el mismo taller, una familia mostrando un honesto ejemplo de tradición y pasión por lo que hacen. ¿Cuales cree que fueron los factores clave en su crianza que lo han hecho sentir exactamente la misma pasión de sus ancestros?
Hemos visitado el taller desde niños, tal como lo ha hecho nuestro padre (el ha nacido aquí mismo), y mediante mirar a nuestra familia trabajando, pudimos experimentar con cuánta pasión trabajaban, pensando siempre cuan recompensante es hacer algo que sera recibido por el cliente con gran afecto. Comenzamos a aprender el oficio desde pequeños, los primeros pasos como cortar cuero, o clavar clavos por todas partes, pequeñas tareas que nos dieron la posibilidad de aprender el trabajo. Sin embargo, uno nunca termina el proceso de aprendizaje, hay siempre algo nuevo por descubrir. Nuestros mentores siempre estuvieron abiertos a nuestras nuevas ideas, debido a que compartimos el mismo objetivo: dar lo mejor, y continuar mejorando el producto final.

Sabemos que ha estudiado algo de ingeniería también. ¿Alguna vez pensó en comenzar un proyecto por su cuenta, o simplemente sintió que los conocimientos complementarían el oficio?
He estudiado Ingeniería Mecánica en la Universidad Tecnológica Nacional por cuatro años, pero no la he finalizado. Sin embargo, así fui capaz de expandir mis conocimientos en esos años, que absolutamente complementaron mi trabajo aquí en el taller.

¿Cuáles son sus expectativas para el futuro para el negocio?
Nuestro deseo para el future es continuar con nuestros estándares de calidad, sin prisa pero sin pausa. Esperamos por supuesto que las futuras generaciones, si es su deseo, y Dios mediante, continuen con el trabajo con la misma pasión y dedicación que les transmitimos.

La última pregunta. ¿Qué sienten acerca del polo volviéndose más y más popular estos días, creen que perderá su esencia de “Deporte de élite”?
Existe una atracción especial al polo, y siempre ha sido así. Hoy en día, es más facil comenzar a practicarlo desde niveles amateur, la fiebre del polo se ha diseminado ampliamente y es más fácil contactar a gente que está involucrada en el deporte y puede involucrarlo a uno. Creo personalmente que el concepto de “deporte de élite” se refiere mas especificamente a los principios de pureza, calidad, y excelencia en todos los aspectos del polo. Desde nuestro lugar en este mundillo, apoyamos estos principios y esperamos que todos sigamos trabajando para mantener la esencia.


“Mantener la esencia”, “pureza”, y “excelencia”, los tres adjetivos que Eduardo Fagliano utilize para describir al polo, de manera desintencionada describen el trabajo que el y su familia han llevado a cabo por tanto tiempo. Los Faglianos ciertamente saben de qué se trata el polo, y trabajan según cada uno de sus aspectos, en cada par de botas que fabrican, con tanto cuidado y pasión.


Sobre Fagliano
En 1892, Pedro y Giacomina Fagliano, inmigrantes Italianos, comenzaron su taller en Hurlingham, Buenos Aires. Con mucho trabajo y esfuerzo, su labor perfecta comenzó a hacerse famosa, y se extendió a lo largo del mundo. Sus hijos, Antonio, Santiago, Pedro, y José, continuaron con el taller. En 1924, Eduardo Allighieri arribó de Sicilia, contribuyendo con su sabiduría y experiencia. El hijo de Pedro, Rodolfo, nació en 1929 y junto con sus dos hijos, Eduardo y Héctor, conducen el negocio hoy en día. Son especialistas en la manufactura de zapatos, siguiendo las tradiciones europeas y la producción es completamente hecha a mano, con especiales cuidados en la calidad y los detalles. Más de 120 años de constant experiencia que no pueden ser dejados de lado por ningún amante del polo.
www.fagliano.com.ar

Historia de la Familia Fagliano
Casa Fagliano se especializa en la manufactura de zapatos, especialmente en ellos adaptados para deportes ecuestres, monta de caballos o actividades en el campo. El resultado es un “casi eterno” producto. El mejor cuero, corduras, las mejores suelas y la utilización de ciertas herramientas para manufactura, junto con el más detallado proceso de producción, nos otorga como resultado un producto que resalta por sí mismo.


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